Replus | CORONAVIRUS: Pequeñas acciones que pueden suponer un gran cambio.
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CORONAVIRUS: Pequeñas acciones que pueden suponer un gran cambio.

CORONAVIRUS: Pequeñas acciones que pueden suponer un gran cambio.

Sin lugar a dudas, la propagación del coronavirus ha agitado nuestras vidas. La facilidad de contagio unido al desconocimiento y desinformación, nos ha abocado a una situación un tanto confusa. Pero como versa el refranero popular “a grandes males, grandes soluciones”: ¿qué podemos hacer ante tal situación?

En primer lugar, y sin caer en la trampa del pánico, debemos cumplir y acatar todas las medidas y recomendaciones de los expertos y responsables políticos, para contener la propagación.

En segundo lugar y hasta que se normalice la situación, debemos aplazar nuestros planes fuera y optar por quedarnos en casa lo máximo posible, evitando contactos innecesarios con otras personas.

Hay que tener en cuenta que una vivienda bien aislada gracias a sus ventanas aporta muchas ventajas. No debemos olvidar la importancia de ventilar las diferentes estancias regularmente. Las ventanas Replus pueden incorporar un sistema de microventilación. Este sistema permite una lenta y constante circulación de aire, al mismo tiempo que la ventana se mantiene en posición de cierre, no siendo posible su apertura desde el exterior. Esto se consigue gracias a un dispositivo que se incorpora al herraje de la ventana y permite un cimbreo de la ventana de entre 6 a 8 milímetros.

Otro aspecto importante es el nivel de humedad en nuestro hogar.

Cuando tenemos un problema de humedad en la vivienda, el ambiente es insalubre y perjudicial para las personas que habitan en ella. La humedad facilita la reproducción de ácaros, moho, bacterias u hongos, siendo esto un fuerte agravante para los problemas respiratorios, gripes, etc. Por este motivo es de vital importancia tener controlado el nivel de humedad, que debería oscilar entre el 40% y el 60%. Una solución es contar con buenas ventanas, además de ventilar las estancias diariamente para prevenir el contagio.

En caso de que estemos ya contagiados, o que alguien de nuestro entorno lo esté, debemos pasar a un aislamiento en nuestro domicilio y seguir una serie de medidas básicas:

  1. Si es posible, instala al paciente en una habitación individual, bien ventilada y que dé a la calle. Es importante que las viviendas tengan las ventanas y cortinas abiertas, para que pueda entrar la luz solar y el viento, y así renovar el ambiente de la casa.
  2. No debes recibir visitas.
  3. A la hora de desinfectar y limpiar la vivienda, hacerlo con las ventanas abiertas y desde el interior hacia el exterior. La OMS recomienda limpiar con etanol (alcohol de 70º), agua oxigenada y lejía. Usa estos productos para limpiar las superficies de contacto y lava la ropa del paciente por separado a 60º.
  4. Separa los residuos del paciente en una bolsa de plástico.